El blog

Copia de seguridad de las vivencias de un simple ser humano



miércoles, 29 de diciembre de 2010

Marcharse

Ahora que se acerca el momento, me voy dando cuenta de todo aquello que he hecho, lo bueno y lo malo. Siguiendo la linea de mi vida, me he llevado unos cuantos golpes contra el suelo, ¡y bien fuertes!, que todo aquel que me conozca sabrá cuales han sido, uno de ellos, el mas reciente, no sucedió hace mas de un mes, aunque ha sido unos de los que menos me ha dolido, aunque haya caído desde mas arriba. Creo que en parte debo agradecerle lo aprendido este verano a cierta persona que los compañeros de clases de verano sabrán bien quien es. Mas es cierto que no me olvido de vosotros y vosotras, aquellas personas que habéis enriquecido mi vida de buenos momentos, de alegrías, y me habéis ayudado en los momentos mas difíciles. A muchos os conocía ya de antemano, pero a otros no, y creo que no os olvidare nunca aunque tenga que partir, nos separemos y no nos veamos en años, siempre me tendréis aquí, a vuestra disposición, para lo que sea necesario.

Es duro marcharse de un lugar justo cuando empiezas a sentir que todo tiene sentido, que es ahora cuando te sientes cómodo con los tuyos, con tus amigos, y sientes que te dejas cosas sin completar, o que no las has llegado a empezar, pero como todo en la vida, el momento ha llegado, este es el momento de abrir nuestros horizontes, de no mirar hacia atrás y decir que fue un error, porque nada es un error.

Tan sólo son dos palabras

Y es hoy,
en los lluviosos dias del mes de noviembre
cuando mas recuerdo el calor que me proporcionabas,
es ahora cuando te echo de menos.
Necesito el calor de tus manos ahora mas que nunca,
necesito verte caminar junto a mi en la inmensidad,
necesito ver las estrellas contigo.
En dos simples palabas te necesito

¿Cómo es posible decir que no cuando te tengo enfrente?

Ahora que se avecina el momento, me están entrando unos nervios tremendos, al igual que la primera vez que te vi. Si miras atrás, la verdad es que no sucedió como hubiese querido entonces, pero ocurrió. Tras días y días de espera, casi ya pasado ya una semana desde la ultima vez que te vi, pero aun así, no logro olvidar aquella noche en aquel lugar, tan mágico, tan bello, tan frío.

Podría pasar horas y horas escuchando la misma canción que sonaba entonces, pero no sabría explicarte el porque de que no lo haga, aunque a veces me dan ganas de romper todo lo que he conseguido, mi pasado se convierte en algo inútil, no ha servido de nada, me dan unas ganas inmensas de borrar todo lo que he vivido y comenzar de cero, una vida nueva, igual que si no nos hubiésemos conocido allí, en aquel lugar, con aquella canción.

Pero poco a poco, he logrado comprender que ya nada sera igual, y que aunque ya no haya sido como hubiera querido entonces, he de continuar por lo poco que me queda, luchar por ofrecerte lo mejor de mí, y siempre mostrándote una sonrisa, que al fin y al cabo, es lo único que me queda que mantenga un cierto sentido en mí.