Ahora que se acerca el momento, me voy dando cuenta de todo aquello que he hecho, lo bueno y lo malo. Siguiendo la linea de mi vida, me he llevado unos cuantos golpes contra el suelo, ¡y bien fuertes!, que todo aquel que me conozca sabrá cuales han sido, uno de ellos, el mas reciente, no sucedió hace mas de un mes, aunque ha sido unos de los que menos me ha dolido, aunque haya caído desde mas arriba. Creo que en parte debo agradecerle lo aprendido este verano a cierta persona que los compañeros de clases de verano sabrán bien quien es. Mas es cierto que no me olvido de vosotros y vosotras, aquellas personas que habéis enriquecido mi vida de buenos momentos, de alegrías, y me habéis ayudado en los momentos mas difíciles. A muchos os conocía ya de antemano, pero a otros no, y creo que no os olvidare nunca aunque tenga que partir, nos separemos y no nos veamos en años, siempre me tendréis aquí, a vuestra disposición, para lo que sea necesario.
Es duro marcharse de un lugar justo cuando empiezas a sentir que todo tiene sentido, que es ahora cuando te sientes cómodo con los tuyos, con tus amigos, y sientes que te dejas cosas sin completar, o que no las has llegado a empezar, pero como todo en la vida, el momento ha llegado, este es el momento de abrir nuestros horizontes, de no mirar hacia atrás y decir que fue un error, porque nada es un error.